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Ciudadanía

Todas las comunidades autónomas exigen a la ministra, "por enésima vez", que lidere una reforma "consensuada, viable y sostenible" del Estatuto Marco "muy necesaria"
10 de julio de 2026

El consejero de Salud celebra que todas las regiones mantengan un frente común para garantizar el equilibrio entre los derechos de los profesionales y la sostenibilidad del sistema y exigen "sentarse a negociar"

César Pascual recuerda a Mónica García que confunde "firmeza con obstinación" e insiste en seguir "dando la espalda" a profesionales y gestores, dos de los pilares fundamentales sobre los que se sustentan los sistemas de salud

Santander – 10.07.2026

Una vez más, en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) se ha quedado fuera del debate el punto más importante del orden del día: el riesgo de quiebre del Sistema Nacional de Salud (SNS) ante la convocatoria de huelga de médicos prevista para después del verano.

Y eso a pesar de que, siguiendo la tónica de los últimos meses, Cantabria ha consensuado con el resto de comunidades autónomas un decálogo común que exige "por enésima vez" a la ministra de Sanidad, Mónica García, que lidere una reforma del Estatuto Marco "muy necesaria", pero "construida con amplio consenso institucional y profesional" para garantizar "de una vez por todas" su "viabilidad y sostenibilidad" futura.

Pero la realidad vivida en el CISNS de hoy difiere mucho del objetivo que se habían marcado las comunidades autónomas, ya que la ministra del área vuelve a confundir "firmeza con obstinación" e insiste en mantener un texto rechazado "una y otra vez" por profesionales, sindicatos, organizaciones médicas y comunidades autónomas. "Eso no es liderazgo, es incapacidad de para escuchar".

De hecho, el único mérito que se le puede atribuir con esta reforma es el de haber conseguido algo "histórico", como es "unir en su rechazo a quienes rara vez coinciden".

Así lo explicado el consejero de Salud, César Pascual, al término del CISNS, convocado para abordar de nuevo el Estatuto Marco, que mantiene en pie de guerra "desde hace ya demasiados meses" a los médicos de toda España.

Una vez más, ha dicho Pascual, "todas" las comunidades autónomas hemos hecho los deberes y ponemos en bandeja al Ministerio la solución de un conflicto que se ha enquistado por ignorar reiteradamente las advertencias de las comunidades autónomas, despreciar las observaciones técnicas y negarse a escuchar a los profesionales.

Aun así, "seguimos mostrando voluntad de colaboración institucional" para mejorar la norma que debe avanzar en la protección de los derechos de los profesionales, sin comprometer la sostenibilidad organizativa, financiera y asistencial de los sistemas sanitarios.

"No pedimos perpetuar la precariedad, sino lo contrario: un Estatuto Marco que mejore de verdad las condiciones de los profesionales, que sea viable, que respete las competencias de las comunidades autónomas y que venga acompañado de la memoria económica que exige cualquier reforma seria". Porque legislar sin explicar cuánto cuesta ni quién lo paga, ha reivindicado Pascual, no es reformar; es trasladar el problema a otros.

Según el consejero, Mónica García asegura que no existe un problema de financiación, pero no muestra la memoria económica del proyecto de reforma, "que llevamos meses reclamando". Si no existe, ha dicho, pretende que aprobemos una reforma a ciegas. "Si existe y se oculta, la falta de transparencia sería todavía más preocupante.

Por eso hoy, ha añadido Pascual, los titulares de Salud hemos reclamado una reforma "rigurosa, apegada a la realidad organizativa y asistencial y, sobre todo, consensuada". Pero, para conseguirlo, "hay que sentarse a negociar".

"Llevamos meses asumiendo un ejercicio de enorme responsabilidad institucional y pidiendo lo mismo: retirar este borrador, volver a la mesa técnica y construir un texto consensuado. Eso no es bloquear una reforma, es intentar salvarla".

Más demagogia, pero menos presupuesto

En sus declaraciones, Pascual se ha mostrado sorprendido porque se acuse a las comunidades autónomas de no querer mejorar las condiciones laborales de los profesionales, "lo que está muy lejos de la realidad".

"Contratamos, organizamos los servicios, negociamos con nuestros profesionales y destinamos la mayor parte de nuestros presupuestos a la sanidad pública. Por eso, quienes sostienen diariamente el Sistema Nacional de Salud no necesitan lecciones de compromiso".

Para Pascual, las comunidades "sin apoyo del Estado", que cada día recauda más, son las que están mejorando las retribuciones de los profesionales, "en la medida de nuestras posibilidades", ya que el supuesto incremento de más del 40% de trasferencias del Ministerio no es tal, sino, simplemente, la aplicación de fondos extraordinarios por el COVID y de fondos europeos. "Lo único cierto es que el presupuesto del Ministerio se ha reducido a la mitad en los últimos años".

Recuperar el sistema de trabajo tradicional

Pascual también ha subrayado la necesidad de recuperar la metodología tradicional de trabajo basada en la cooperación institucional, el análisis técnico previo y la búsqueda de consensos en todos los temas, pero especialmente en aquellos que afectan a quienes gestionan los recursos humanos, "es decir nosotros".

Por esto, todas las decisiones de "mayor impacto organizativo" no se pueden tomar sin una "evaluación técnica y económica rigurosa" que analice sus efectos sobre la "continuidad asistencial, la disponibilidad de profesionales y la capacidad organizativa de los servicios de salud".

Perpetuar la precariedad institucional

A Pascual también le preocupa "sobremanera" que el Ministerio pretenda convertir un conflicto que ha generado con su forma de negociar en un problema de gestión de las comunidades. La huelga convocada para septiembre no es contra los gobiernos autonómicos sino contra un proyecto del Ministerio y contra una negociación que ha fracasado.

García habla de tres años de diálogo, pero es "verdaderamente desolador" que, después de tres años, el resultado sea un rechazo tan amplio, un "rotundo" fracaso del Ministerio, no de las comunidades.

Además, respecto a las descalificaciones vertidas por la titular de Sanidad, conviene recordar que las instituciones están para dialogar, no para insultar. Calificar a las comunidades de "avestruces" o de "perro del hortelano" no acerca ninguna solución. "Solo evidencia la ausencia de argumentos cuando se agotan las razones".

Las comunidades autónomas hemos hecho un ejercicio de enorme responsabilidad institucional. Las 17 hemos pedido exactamente lo mismo: retirar este borrador, volver a la mesa técnica y construir un texto consensuado. Eso no es bloquear una reforma; eso es intentar salvarla, ha añadido.

Por último, Pascual ha lanzado un último mensaje a la ministra que, a su juicio, "aún está a tiempo de rectificar". Gobernar no consiste en imponer un texto contra todos, sino en ser capaz de construir acuerdos, ha aconsejado. "La sanidad española necesita consenso, no propaganda" y, por desgracia, "la única precariedad que está consolidando este Ministerio es la diálogo institucional".